Cuando ocurre una rotura en un grifo o una tubería, localizar la fuga de agua es más que sencillo. El problema está cuando no hay nada que indique que esta existe, pero se sospecha que en algún lugar tiene que estar saliendo agua. Veamos los motivos que pueden llevarte a querer detectar una fuga de agua y cómo hacerlo.

¿Por qué se puede sospechar que hay una fuga?

La razón por la que las sospechas de que podría haber una fuga de agua sobre todo es una aumento anormal en la factura. Si de repente el consumo se multiplica sin que haya un cambio en las costumbres, seguramente sea porque el agua se está perdiendo por alguna parte. Detectar el origen no solo es necesario por el bolsillo, sino también por otros motivos.

Una fuga de agua es mucho más que un gasto

Además de la pérdida económica, si no sabemos dónde está la fuga de agua puede que se estén causando daños importantes. En viviendas unifamiliares se pueden estar viendo afectados los cimientos, mientras que en edificios podría estar afectando a la estructura. Puede que el vecino de abajo observe una gran mancha en el salón y nos avise, pero también podría ser que no aparezca.

Cómo detectar una fuga

Lo mejor es revisar los puntos en los que suele ocurrir con mayor frecuencia que haya fugas. Estos son los termos de agua caliente, el retrete o la ducha. Si acercas el oído y escuchas una especia de silbido, no hay duda de que tienes una fuga.

En jardines se puede estar perdiendo agua por el grifo o la manguera. En estos casos tal vez no te des cuenta porque se trata de un goteo que no se nota al absorberse en la tierra. Observa con cuidado y mira si cae agua o sale por algún agujero de la manguera.

¿Y si no consigo detectar una fuga de agua?

Si después de revisarlo todo no logras identificar el origen de la fuga de agua, pero sigues teniendo sospechas de que hay una, lo mejor es llamar a un fontanero profesional que disponga de los medios necesarios para detectar una fuga de agua sin tener que abrir una zanja. De este modo te asegurarás de que tienes razón y existe algún lugar por el que el agua se está filtrando. Solucionar el problema ayudará a evitar que vaya a más.

Te recomendamos que no trates de arreglarlo por tu cuenta, ya que en muchas ocasiones solo ha contribuido a empeorar aún más la situación. Con el consiguiente aumento de costes en los arreglos que esto acompaña.

¿Qué ocurre si finalmente no había una fuga? Al menos te habrás asegurado de que todo está en orden. Prevenir es a menudo la mejor manera de estar tranquilos y poder asegurarse de que el consumo de agua es el adecuado y no se está perdiendo por ninguna parte. Tal vez sea el momento de revisar las instalaciones y tomar medidas para ahorrar. Hablaremos de ello en un próximo post.